A LA FLOR DEL CAMPOSANTO

Por  nacer en camposanto
sumido en silencio inerte
al ser flor de bello encanto
das tu perfume a la muerte.

lon-1

Ante la obra del destino
ni naciste en un jardín
en tanto creces al fin
sin el arrullo de un  trino.
No luces porte genuino
hay la nostalgia de un llanto
te cubre un oscuro manto
y la pena te consume,
se pierde tu real perfume
por nacer en camposanto.

II

Sólo tienes soledad
con los aires de ultratumba
al lado la fría tumba
te trasmite su orfandad.
Es tal la tranquilidad
al no haber un viento fuerte
lo tétrico se revierte
mientras las almas musitan,
tus pétalos ni se  agitan
sumido en silencio inerte.

III
Ofrendan solemnidad
los nichos del cementerio
y en su lirismo tan serio
disminuye tu bondad.
La oscura pasividad
hace lúgubre el quebranto
entre la estampa de un santo
no  da tu imagen realeza,
pues  no luces  tu grandeza
al ser  flor de bello encanto

IV

Ni  tu profunda fragancia
Le da al ambiente furor
Y mientras cunde  el temor

sigue en descanso la estancia.
Tu magnífica prestancia
en mutismo se convierte
la amargura que e vierte
a los pesares conduces,
por eso entre varias cruces
das tu perfume a la muerte.

V

Son opacos  tus colores
donde los restos reposan
y los fantasmas te acosan
molestando tus furores.
No irradias tus resplandores
ni contagias placidez
estás donde el justo juez
declara el reposo eterno,
por ser fuente del invierno
en tu faz no hay calidez.

2008-05-26