Tu fortuita lejanía
me hiere cual vil puñal
sino vienes reina mía
el daño será mortal.

El mundo resulta extraño
si tu imagen va distante
a la vez que en mi semblante
se refleja el desengaño.
De mis lágrimas es paño
hasta la tarde sombría
y por mi ruta vacía
caminando me derrumbo,
pues me ha me ha dejado sin rumbo
tu fortuita lejanía.
II
Eres pétalo fragante
del encantado jardín
en tanto es que voy afín
siendo tuya a cada instante
Es mi afecto desbordante
y tu aureola angelical
pero al ser un tanto irreal
adolorido me callo,
por eso cuando no te hallo
me hiere cual vil puñal.
III
Te busco más no te encuentro
eres fugaz, si te hallase
y el sufrimiento con base
se me queda bien adentro.
Más si en tu luz me concentro
hago honor a tu valía
pero te noto muy fría
sin tu sonrisa galana,
que viviré sin mañana
si no vienes reina mía.
IV
Más allá de mis desvelos
veo a personas felices
en mi tan sólo hay deslices
pues me niegas lo que anhelo.
Miro el orbe con recelo
por qué no todo es igual
si te adoro sin final
pero caricias no expresas,
que si tú nunca regresas
el daño será mortal
V
Vuelve mujer que te espero
como al sol, la madrugada
por estar muy distanciada
hoy de apoco voy que muero.
Mi cariño es verdadero
tiene el aroma de flor
y en mi fuente de candor
gozarlo quiero contigo,
en mi ser no hay más castigo
que la ausencia de tu amor.
