QUE SEA NUESTRO EL PRESENTE

Aun sin ser correspondido
al prodigarte candor
en aquel tiempo vivido
fuiste mi primer amor.

 


Sin tus quince primaveras
conocerte pude un día
fue tan grande mi alegría
por atractiva y sincera.
Brindabas luz verdadera
despertando mi sentido
y por tu rostro encendido
me hiciste perder la calma,
te quise con toda mi alma
aun sin ser correspondido.
II
Por ser niña tan preciosa
hecha toda señorita
grato en mi tu ser suscita
una visión afectuosa
Tu imagen esplendorosa
cobra vida en mi furor
que sentía el resplandor
de tu brillante presencia,
más no llegaba a tu esencia
al prodigarte candor.
III
Te dije lo que sentía
por mi etapa adolescente
más a mi verbo consciente
no le diste real valía.
Cual palabra aun vacía
en tu ser no forja nido
quedando muy conmovido
pues lo mío era soñado,
de ti estuve enamorado
en aquel tiempo vivido.
IV
Tal vez no fuera el momento
por la frágil juventud
no aceptaste mi inquietud
motivando mi lamento.
Se dio paso al sufrimiento
al venir el desamor
más por ser tan bella flor
me atormentaba tu ausencia,
sí de precoz existencia
fuiste mi primer amor.
V
Hoy nos presenta el destino
con hijos y sin parejas
ante razones añejas
nos deja un libre camino.
En honor al ser genuino
que sea mutuo y fecundo
y surja norte profundo
cimentando afecto ausente,
consumando lo pendiente
antes de irnos de este mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *