LUCERO DE MI ORBE GRIS

Del mismo cielo sagrado
un milagro yo quisiera
cuando me encuentro a tu lado
que el tiempo se detuviera.


Una gracia concedida
es haberte conocido
al mirarte he comprendido
que hay mucho más en la vida.
Eres estrella encendida
en un orbe iluminado
un firmamento soñado
bajo perfume de flor,
por tanto, anhelo un favor
del mismo cielo sagrado.
II
La tibieza de tus manos
el ondear de tus cabellos
irradian gratos destellos
de candores soberanos.
Hay horizontes galanos
en tu mirada sincera
por eso la primavera
delegas a mi orfandad,
aparte de tu bondad
un milagro yo quisiera.
III
Si es que de pronto apareces
me trasportas a otro mundo
por tu espíritu fecundo
a mi entraña la estremeces.
Mis delirios desvaneces
cual si fuera consolado
y de tu encanto prendado
hablamos de nuestras cosas,
danos rutas primorosas
cuando me encuentro a tu lado.
IV
Cuando muy juntos estamos
ansío entre mil auroras
los minutos sean horas
por lo bien que nos llevamos.
Sí en la calle caminamos
que el día no trascurriera
y despejar la quimera
de un mañana comprensible,
para entender lo imposible
que el tiempo se detuviera.
V
Si tu esencia fiel palpita
cerca de mi pecho oportuno
presiento que somos uno
tras una gloria infinita.
Mi sangre toda se agita
hasta expresa lo que siento
y al confundirme en tu aliento
resplandeces mi camino,
al ser dos contra el destino
bajo un mismo sentimiento.

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