En la mágica quietud
de tus ojos hechiceros
solo encuentro la virtud
de otros mundos placenteros.

Por distintas latitudes
de por tiempo yo he viajado
pero jamás he logrado
despejar mis inquietudes.
Entre inmensas plenitudes
del verdor en amplitud
no he encontrado gratitud
como tu esencia me invita,
es que das gloria infinita
en la mágica quietud.
II
Conozco bellos paisajes
desde tierra y cerca al mar
tierna armonía sin par
tras repentinos celajes.
Hay espléndidos parajes
en majestuosos senderos
más sus rayos verdaderos
no apaciguan mi quebranto,
nunca igualan al encanto
de tus ojos hechiceros.
III
Se del bello amanecer
junto a las cumbres andinas
bajo sombras mortecinas
con silente anochecer.
El imborrable placer
de una estrella en plenitud
y de la fiel magnitud
del perfumado jardín,
más en tu rostro sin fin
solo encuentro la virtud.
IV
Miré la excelsa belleza
en las colinas y prados
y horizontes encantados
frente a la naturaleza.
Admiro a la fiel grandeza
Donde hay astros pasajeros
A los aires compañeros
que avivan la flor herida,
pero en tus ojos si hay vida
de otros mundos placenteros.
V
Hay un oasis de paz
solamente en tu mirada
es cual trino en madrugada
dando un instante solaz.
Hallo energía feraz
en tu dulce calidez
me siento libre a la vez
con tan sólo contemplarte,
das a mi alma al observarte
una inmensa placidez.
