MADRE DE UNA LUMBRE ETERNA

Al recordar que es tu día
hoy que moras en el cielo
Dios te colme de ambrosía
en mi ser es lo que anhelo.
 

Naciste en Chincha tu tierra
siendo Máximo tu padre
Francisca la tierna madre
donde el mutuo afecto encierra.
Cariño al hogar se aferra
sembrando fiel armonía
y la hogareña energía
comparte la sensación,
siento muy grata emoción
al recordar que es tu día.
II
La natura fue tu ambiente
más lo árboles frutales
te daban ratos cordiales
en horizonte ferviente.
Del espacio fiel torrente
las aves alzando vuelo
mañanas de terciopelo
de que amanece el jardín,
pues la nostalgia es afín
hoy que moras en el cielo.
III
Era tu fe singular
el trabajo como norma
cual sutil divina forma
los quehaceres del hogar.
Labor de casa sin par
te dio materna valía
pues con plena algarabía
disipabas toda pena,
por tu gran obra terrena
Dios te colme de ambrosía.
IV
La sólida disciplina
por el orbe familiar
fue tu herencia a todo dar
dando la senda genuina.
Tu palabra cristalina
surtía calma al desvelo
que hasta hoy día es un consuelo
y al llevarte en la memoria,
la eternidad de la gloria
en mi ser es lo que anhelo.
V
Madre de aura inapagable
oración era tu verbo
me delegaste tu acervo
y una empatía adorable.
Hoy en orbe inmarchitable
brinda grácil proyección
muy genuina creación
con mensaje universal,
en pos de huella inmortal
danos siempre bendición
 
 
 

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