Al evocarte en mi mente
en toda tu inmensidad
haces fiesta en mi vertiente
borrando mi soledad.

Por divina decisión
existo solo en el mundo
más por tu afecto profundo
en mi espacio eres canción.
Trasmitiéndome emoción
surge tu albricia en torrente
y das lumbre trascedente
que a mi euforia consolida,
se me transforma mi vida
al evocarte en mi mente.
II
Tu sonrisa es un mensaje
que a mi espíritu da un norte
y simboliza el aporte
maravilloso paraje.
La frescura de un paisaje
emites de tu bondad
compartiendo calidad
más solidaria ambrosía,
pues brota la algarabía
en toda tu inmensidad.
III
Al ser tu voz suave trino
le da ritmo al corazón
y genera inspiración
en mi rumbo cristalino.
Iluminas mi camino
cual si estuvieras presente
irradiando complaciente
el albor de tu talento,
con tus palabras de aliento
haces fiesta en mi vertiente.
IV
Tú figura en el instante
torna edénico el ambiente
y un derrotero esplendente
forja tú estampa fragante.
Fiel belleza exuberante
al ser cual flor de verdad
compartes identidad
que eliminas mi quebranto,
yendo con tu fiel encanto
borrando mi soledad.
V
Por tu imponente dulzura
más sensible calidez
brindas mutua placidez
desde tu halo de ternura.
Al desbordar tu hermosura
energizas a mi anhelo
y mi afecto agarra vuelo
honrándolo a tu alma bella,
convirtiéndote en estrella
en la bruma de mi cielo.
VI
Compartes fuerza interior
con humanista sentido
a todo le da sentido
tu femenino candor.
Al ser noria del amor
te ofrendaré un universo,
y en el panorama terso
se crisol resplandeciente,
para ser eternamente
el motivo de mi verso.
