Al ver a su amor y amante
pidió un sol y no matarlo
la moneda en ese instante
de muerte logró salvarlo.

Que era adúltera la esposa
lo comentaba la gente
sin que haya la prueba al frente
de relación tormentosa.
Más de cita indecorosa
se entera y no vacilante
los haya en acto mediante
y al comprobar su lamento,
les rastrilló el armamento
al ver a su amor y amante.
II
Los infieles sorprendidos
de amenaza recibida
iban acabar su vida
por la que estaban perdidos.
El esposo sin sentidos
la furia llegó a cegarlo
más actúa sin pensarlo
y con grito junto hiel,
en vez del disparo cruel
pidió un sol y no matarlo.
III
Le dio sentencia mortal
donde el honor es primero
– si no tienes el dinero
ha llegado tu final –
De inmediato el desleal
buscó en su ropa constante
el duro metal sonante
y se lo puso en la mano,
lo salvó al indigno insano
la moneda en ese instante.
IV
Todo igual, para sorpresa
siguió a pesar del perjuicio
más solo en cada servicio
dejaba un sol en la mesa.
En ningún momento cesa
si la ropa hay que lavarlo
encontraba al registrarlo
cual pago a diaria faena,
le recordaba con pena
de muerte logró salvarlo.
V
Le causó vicisitud
ver sencillo en cada día
era lo que al fin valía
dañándole su salud,
La enfermó tal actitud
hasta evitar que despierte
y al quedar su cuerpo inerte
concluyendo la existencia
hasta en su nicho hay presencia
del sol que le dio la muerte
