Difícil que yo te olvide
luego de haberte querido
mejor que fallezca pide
borrando lo sucedido.

Me enamoré de tu esencia
cómo se adora a la flor
embriagaba tu candor
y tu inocente presencia.
Tu fervorosa elocuencia
que con el trino coincide
en su momento decide
llegando a mi ser leal,
aun sin la unión total
difícil que yo te olvide.
II
Lo nuestro fue tan sublime
por ternura desbordante
mi afecto fue avasallante
pues de nostalgia se gime.
La pena no me suprime
que se agiganta el latido
y en panorama encendido
te apareces como estrella,
has dejado una honda huella
luego de haberte querido.
III
Fue un encuentro divinal
como los que hay en el cielo
y mi afecto tomó vuelo
por tu imagen especial.
Un sentimiento inusual
hace que nos intimide
el aroma que despide
en el alma forma estelas,
si el recuerdos y no anhelas
mejor que fallezca pide.
IV
No hubo apasionamiento
por el placer deleitante
era todo fascinante
ante dulce acercamiento.
Al ser mutuo el pensamiento
que en la entraña hiciera nido
un panorama encendido
nos daba la fe perdida,
más imposible que viva
borrando lo sucedido.
V
Era hermosa relación
de una pureza increíble
con sutileza visible
que llenaba de emoción.
Al ser grata sensación
generando complacencia
se abría fiel la conciencia
en amorosa cruzada,
más decir que no hubo nada
es negarme la existencia.
VI
Hoy estás en otros brazos
compartiendo lecho tibio
pero en mi faz no hay alivio
al unirnos ciertos lazos.
Son tus cálidos abrazos
la razón de mis empeños
y de instantes halagüeños
que mi ser revivirás,
si tú has sido y lo serás
el motivo de mi sueños.
