Al ser un ángel del cielo
que gozas de santa gloria
como el verte es lo que anhelo
estás viva en mi memoria.

Fuiste al lado del Señor
cuando menos se esperaba
y es que el latido se acaba
tan igual que bella flor.
Inesperado dolor
cubrió con su oscuro velo
emprendiste raudo vuelo
con serenidad plena,
más danos mente serena
al ser un ángel del cielo.
II
Nos dejaste un sufrimiento
que jamás imaginé
por ti comprendo y más sé
lo que es el padecimiento.
Es por tanto que tu aliento
al ser de esencia amatoria
haces que reine la euforia
y en el alma un resplandor,
pero cerca al Redentor
que gozas de santa gloria.
III
En mi hay desesperación
pues me quiebro en un segundo
es que tu amor tan fecundo
por mi ser era oración.
Era yo tu creación
y lo digo sin recelo
me causabas leal revuelo
con tu afecto impresionante,
que hoy te evoco a cada instante
como el verte es lo que anhelo
IV
Poco ha cambiado la casa
lo que falta es tu presencia
pero existes en esencia
que la tristeza no pasa.
Mi alegría aun fracasa
sin el agua de tu noria
y desvaneces mi historia
por escaso florecer,
siendo bella y gran mujer
estás viva en mi memoria.
V
Hay un enorme vacío
es que nos duele tu ausencia
el marcharte me sentencia
a vivir en el estío.
Me invade un enorme frío
causado por mi orfandad
sin tu afecto de verdad
camino sin derrotero,
pues al partir más primero
sufro con mi soledad.
VI
Mi sentido no se afianza
cómo sin ruta me siento
y estás en mi pensamiento
que el hallarte es esperanza.
Por eso en mi remembranza
tu falta se consolida
pero no soy el que olvida
así separado estemos,
más ojala nos juntemos
para siempre en la otra vida.
