Al decir que no me amas
siendo de otro tu candor
más enciendes tú las llamas
en mi fuente del amor.

Por del todo cariñosa
con tu mirada de cielo
despertaste en mí el anhelo
de una unión maravillosa.
Siendo tu imagen hermosa
nunca anduve por las ramas
y se elevaron las flamas
para un lazo sin confines,
hasta obviaste rasgo afines
al decir que no me amas.
II
Por tu imagen y empatía
de una esencia natural
una atracción sin igual
ejerciste noche y día.
Me cautivó tu valía
y tu perfume de flor
junto a la fe de tu albor
vi en ti lo más perfecto,
pero no me diste afecto
siendo de otro tu candor.
III
Te dije en mi confesión
lo que tú eras para mi
es que pronto comprendí
que aumentabas mi pasión.
Pero crece mi ilusión
pues en sueño hasta me aclamas
y de paso me reclamas
si mi cariño te exclamo,
junto al fuego con que te amo
más enciendes tu las llamas.
IV
Te ofrezco mi compañía
por el tiempo que me queda
lo más grato que suceda
entre tu aurora y la mía.
Serás por siempre mi guía
con humano resplandor
y compartir el ardor
junto a edenes de fiel brillo,
si ya he preparado un castillo
en mi fuente del amor.
V
Cada espacio de tu piel
recorreré con mis labios
sentirás latidos sabios
por tu mágico vergel.
Tras romántico papel
nuestras mieles juntarás
y mi anhelo aplacarás
con tu espíritu fraterno
sabrás que del goce eterno
sólo en mi lo encotrarás.
VI
Habiendo la desconfianza
la borraré con un beso
con un sublime embeleso
en tu espacio haría alianza.
Bajo una mutua esperanza
te llevaré al infinito
y con placer exquisito
tendrás mundo en primavera,
que al azahar no es que te quiera
si lo nuestro estaba escrito.
31-08-2017
