Quien es cual dueño del mundo
por ser de ego impresionante
no es de espíritu fecundo
por su afán de petulante.
Hay que unos aires se gasta
sin atributo visible
y no luce en lo posible
ni siquiera noble casta.
No se le nota ni pasta
para dar norte fecundo
más se cree muy fecundo
pero emana antagonismo,
delegando su egoísmo
quien es cual dueño del mundo.
II
Es de lo máximo en todo
de la boca para afuera
pero por nada lidera
porque más arroja lodo.
Aduce distinto modo
con un verbo impresionante
más frente a todo es farsante
ante falta de buen tino,
pues emana desatino
por ser de ego impresionante.
III
Es el único que sabe
solo hace bulto el entorno
y al ser más que puro adorno
el caso se torna grave.
Nunca trata que se acabe
su inacción por un segundo
más por su fin iracundo
a ratos es despectivo,
es que todo negativo
no es de espíritu fecundo.
IV
Se connota del planeta
cual si fuera propiedad
y con vasta mezquindad
al gran suceso, lo objeta.
Le haya un vacío a la meta
desde su umbral de arrogante
siendo más que vacilante
incurre en la cruel traición,
trasmitiendo indecisión
por su afán de petulante.
V
De nada para conforme
a todo le encuentra error
y se atribuye un valor
muy propio del inconforme.
Su talento muy deforme
de la duda es detonante
por ser de afán discordante
es pura mediocridad,
si aflora su mezquindad
refleja visión frustrante.
VI
De su hazaña compartida
donde requiere coraje
por excesivo su ultraje
ya ni el mismo da cabida.
La duda lo consolida
su abundante imperfección
y al no haber ni dirección
no brinda norte fraterno,
al jactarse de orbe eterno
marcha ajeno a la razón.
2017-02-06




