Si la fe es inquebrantable
cuando todo sale mal
vuelve el tiempo favorable
solo fuerza espiritual.
La mala suerte no existe
en el hombre muy genuino
es dueño de su destino
ante virtudes que insiste.
Más si en el cambio persiste
con esfuerzo invalorable
toda niebla imperdonable
del sendero se despeja,
buen futuro se refleja
si la fe es inquebrantable
II
A veces ni por esmero
todo marcha de cabeza
en vez de lograr proeza
se confunde el derrotero.
Frente al amor del dinero
busca su norte infernal
y la hiel del informal
por ser tóxico hay disputa,
pues vale cambiar de ruta
cuando todo sale mal
III
Después de tantos deslices
tras nefastos sufrimientos
nacen los gratos momentos
inclusive los felices.
Surgen otras directrices
y la idea impostergable
hay la voz insuperable,
que destierra el eco extraño,
al no ser eterno el daño
vuelve el tiempo favorable
IV
Contra todos los tormentos
teniendo luz interior
dando cabida al furor
vienen gratos los momentos.
Se alejan actos violentos
con altura sin igual
resurge el hombre genial
y con sus hechos convence,
pues la batalla lo vence
solo fuerza espiritual
V
Si es que el ser no se abandona
y en sus virtudes confía
derrocha genial valía
mientras su cuerpo lo entona.
Su identidad se ovaciona
fulgurando su optimismo
más si destierra el cinismo
se abren rutas de progreso,
demostrándose con eso
fiel humano dinamismo.


