Lo que ayer por mi sentiste
no fue tan sólo apariencia
lo mucho que me quisiste
denota tu indiferencia.
Al asumir actitudes
con infinito candor
en ti nacía el amor
a la vez con tus virtudes.
Lucían tus aptitudes
real candor que descubriste
más yo era el ser que te insiste
en nuestro idilio solaz,
niégalo si eres capaz
lo que ayer por mi sentiste.
II
Había la afinidad
en varias de tus acciones
más nunca eran ilusiones
sino acierto en realidad.
Cultivamos la equidad
con visible consistencia
y me bastó tu presencia
para de ti enamorarme,
que aun sin aceptarme
no fue tan sólo apariencia.
III
De ti no escuché un ¡Te quiero!
más lo decían tus ojos
así no esté de hinojos
bien te amaba por entero.
Yo contigo fui sincero
pues falsía en mí no existe
y lo que en mi ser persiste
confesión más resultaba,
pero un silencio ocultaba
lo mucho que me quisiste.
IV
Por romántica mujer
tu voz delataba todo
lo compartiste a tu modo
la sensación del placer.
Eras dulce por doquier
de las más nívea conciencia
y la flor de tu inocencia
energizaba tu aliento,
que hoy lo fiel de un sentimiento
denota tu indiferencia.
V
Tus femeninos modales
el susurro de tu voz
borraba el vacío atroz
de los ratos otoñales.
Tus gustos tan especiales
dieron vida a mi sendero
y te traté con esmero
más tu ser no contestaba,
presentí que te costaba
aceptar lo verdadero.
VI
El tiempo siguió su ruta
y te trazaste un camino
no se si actuaste con tino
o por tu fe resoluta.
Mi confianza fue absoluta
que hoy ya ni puedo olvidarte
estaré para arrullarte
si tuyo seguiré siendo,
más como yo te comprendo
sin final habré de amarte
2015-11-06

