Si el amarte es mi destino
por mandato superior
ven a mi albor cristalino
para entregarte mi amor.
Tuve mi oportunidad
de querer una mujer
más no he hallado por doquier
un cariño de verdad.
Hoy al ver la realidad
al hallarte en mi camino
ajeno al mundo mezquino
tras de ti voy al instante,
te cumpliré Dios mediante
si el amarte es mi destino.
II
Sé que así no seas mía
irás muy dentro de mí
estaré pensando en ti
al ser mi dulce ambrosía.
En honor a tu valía
sigo firme a tu candor
percibiendo tu furor
como siempre lo he soñado,
ansío estar a tu lado
por mandato superior.
III
A ir ausente de afecto
de una dama verdadera
hallé en ti mi luz primera
por tu semblante selecto.
Es que aún sin ser electo
sin que valga el pergamino
ante fervor tan genuino
hago elogio a tu cariz,
más para hacerte feliz
ven a mi albor cristalino.
IV
Más si tomas mi propuesta
con esencia espiritual
al saber mi voz vital
me darás tu fiel respuesta.
Por la fe que en ti va puesta
tendrás diario mi fervor
y un mañana de color
te daré sin más arresto,
viviré hasta al fin dispuesto
para entregarte mi amor.
V
No te busqué ni un momento
tu llegaste cual visión
pues sentí en mi corazón
el más dulce sentimiento.
Vives en mi pensamiento
cual un sol del infinito
y en mi entraña creas hito
que ni en delirio sentí,
es que estando junto a mí
se debe a que estaba escrito.
VI
Frente a forma de adorarte
al ser sobrenatural
es arrullo angelical
que no permite olvidarte.
Cuanto anhelo acariciarte
por eso te esperaré
y lo que un día soñé
asumiendo como un reto,
quererte aun te prometo
como nunca a nadie amé.
ss
2015-09-16
