Ven a mis brazos querida
con tu perfume y candor
enciende mi luz perdida
con tus pétalos en flor.
Un afecto como el mío
sólo en mi lo encontrarás
es que mi alma por verás
es la cura de tu hastío.
Manantial es en tu estío
que la emoción consolida
y con virtud conocida
alejaré tu desliz,
para hacerte muy feliz
ven a mis brazos querida.
II
Tengo firme la actitud
para adorarte mujer
que tu sientas el placer
en toda su plenitud.
Soy dueño de la aptitud
para motivar tu ardor
y compartir el furor
entre lazos desprendidos,
es que embriagas mis sentidos
con tu perfume y candor.
III
Darte gozo es lo que anhelo
al ritmo de mi experiencia
y con sutil complacencia
te sentirás en el cielo.
Agarrarás pronto vuelo
sumamente complacida
por eso cariño anida
en mi lírico vergel,
más con tus besos de miel
enciende mi luz perdida.
IV
De mi apasionado ser
tendrás la dicha y ternura
en honor a tu hermosura
mil caricias por doquier.
Siempre habrá un atardecer
y noche de gris color
para unirnos con fervor
sin el mínimo murmullo,
entre un edénico arrullo
con tus pétalos en flor.
V
Quiero sentir que palpita
mi corazón en el tuyo
ese instante voy que intuyo
pues mi ser te necesita.
Es que tu paz infinita
me da un haz que nunca vi
por eso ven pronto a mí
y ser la esencia que vierte,
pues sucedió al conocerte
que me enamoré de ti.
VI
Si supieras cómo te amo
que no tengo explicación
y por nada es ilusión
hasta en sueños yo te llamo.
Tu presencia la reclamo
para mi vida entregarte
enloquecido abrazarte
llenando tu faz vacía,
así jamás seas mía
yo nunca podré olvidarte.
2014-11-26
