En la distancia infinita
tus juveniles encantos
es esperanza fortuita
que se esfuman mis quebrantos
Son tus labios dulce fuente
del manantial del amor
perfumada y grácil flor
de cristalina vertiente.
Se divisa el fuego ardiente
cuando tu entraña se agita
si tu corazón palpita
suspiras en tono afable,
eres sueño inalcanzable
en la distancia infinita.
II
Son tus oscuros cabellos
la más dulce tentación
e incentiva la pasión
el rayar de tus destellos.
Más tus ojos siempre bellos
que no conocen de llantos
se confunde en verdes mantos
por la bondad que reflejan,
de su gracia no se alejan
tus juveniles encantos.
III
Por leal ruta de ventura
cabiendo más ilusión
mereces adoración
en honor a tu hermosura.
Eres valle de ternura
real deleite resucita
tu voz suave que musita
al trinar de tu conciencia,
que ser dueño de tu esencia
es esperanza fortuita.
IV
La tibieza de tu piel
es un remanso de paz
eres mañana solaz
de tu precioso vergel.
Hay en tu mirada fiel
cual magia de eternos cantos
tus arpegios suman tantos
por ser dama generosa,
vibras tan esplendorosa
que se esfuman mis quebrantos.
V
Eres distinta mujer
enterneces con tu verbo
y con aura de tu acervo
das aureolas de placer.
Me das vida por doquier
un instante de candor
al ser más que bella flor
por eso voy a tus pies,
alejado del revés
en aras de un mutuo amor.
