Me he de vestir de lucero
con fiel luminosidad
pata alumbrar tú sendero
de plena felicidad.
Si aún enfrentas el futuro
con alguna impropiedad
reflejas tu identidad
cuando no hay cariño puro.
En todo caso te juro
cuando digo que te quiero
es un grito verdadero
de celestial ambrosía,
más por ser tu diario guía
me he de vestir de lucero.
II
Por siempre tendrás mi lumbre
sí es muy intensa la noche
pues de luz haré derroche
sin que tengas pesadumbre.
Divisarás fiel la cumbre
de tu creatividad
al florecer tu bondad
podrás al fin realizarte,
luego de rumbo brindarte
con fiel luminosidad.
III
Por eso pido energía
con fe a la naturaleza
y me otorgue su realeza
mientras amanece el día.
Al ser de entraña bravía
te apoyaré con esmero
es que a nadie más yo quiero
más que a ti por adorable,
siendo un astro inapagable
para alumbrar tú sendero.
IV
De la divinal altura
sus bendiciones recibo
por ser tan grato motivo
puedo alabar tu hermosura.
Me embarga tu donosura
de sutil grandiosidad
y frente a animosidad
por ser tuya voy que muero,
para darte un derrotero
de plena felicidad.
V
Quiero borrar de tu mente
la alborada más impía
y que reine la armonía
tras tu albor resplandeciente.
Que tenga brisa tu fuente
enfatizando tu historia
ajeno a la vanagloria
consigas feraz realeza,
más no exista la tristeza
en tu ruta hacia la gloria.
VI
Así te veo mi amor
como el ángel de mis años
más sin latidos extraños
sueño darte mi candor.
Por tu encanto ya eres flor
de grácil divinidad
y por tanto fiel deidad
gocemos mujer querida,
que así concluya la vida
te amaré en la eternidad.
2013-07-18
