Lo que más se ama, termina
da un vacío irreparable
si el afecto predomina
el recuerdo es imborrable.
Es un paso trascendente
volver los pasos a Dios
si un matrimonio de a dos
debe ser eternamente.
Vivir separadamente
en la más terrible ruina
la existencia si culmina
es difícil soportarlo,
aun sin poder aceptarlo
lo que más se ama, termina.
II
La solidez familiar
debe ser indisoluble
no merece ni el voluble
crespón negro en el hogar.
Tragedia muy singular
pero nadie es responsable
es un acto inaceptable
del más crudo realismo,
por ser sangre de uno mismo
da un vacío irreparable.
III
Comprar todo no es pecado
sin ser máxima ponencia
educar la descendencia
es el hecho más sagrado.
Cuando todo se ha acabado
y hacia la otra se camina
la riqueza tan genuina
no se va en el ataúd,
bien más queda la aptitud
si el afecto predomina.
IV
Grato amor hacia la esposa
a la familia es total
fiel cariño es general
porque la vida es hermosa.
Más si en la tumba reposa
siendo ya irrecuperable
hay dolor incomparable
y Dios da resignación,
si es muy genuina la unión
el recuerdo es imborrable.
V
Antes de tanta riqueza
disfrutar es lo mejor
compartir es un honor
y la más noble grandeza.
Si se goza, no hay tristeza
pues se vive a plenitud
ni al llegar la senectud
hay que sentirse abatido,
mejor vivir complacido
en eterna juventud.
