QUIÉN PUDIERA CON LA MUERTE

Ni la imponente riqueza
la palabra que se vierte
no vale ni la grandeza
ante el peso de la muerte.

teo-1

Cuando el mal no tiene cura
y obliga a entregar las llaves
no existen algunas claves
para evadir la figura.
Es obra de la natura
sucediendo con realeza
así se tenga destreza
el deceso es por doquier,
jamás respeta en  el ser
ni  la imponente riqueza.
II
No es suficiente el dinero
para gozar de salud
si no es buena la actitud
se quebranta el derrotero.
Llega a su fin el sendero
en reposo se convierte
y no abunda quien acierte
para que ocurra lo peor,
hasta no tiene valor
la palabra que se vierte.
III
Ni los bienes materiales
o la posición social
cambian  la suerte letal
de  connotados mortales.
Puede ser por tantos males
que se pierde la entereza
y sin mayor sutileza
lo espera la sepultura,
ante su negra figura
no vale ni la grandeza.
IV
No tiene que ver la edad
cualquier tiempo es el mejor
generando cruel dolor
en toda la sociedad.
Al de máxima heredad
de pronto se queda inerte
y así diga que es muy fuerte
resulta que se le embiste,
el que se salve no existe
ante el peso de la muerte.
V
Quien reclama con violencia
y no aporta al bienestar
por su daño singular
se va al tacho su vigencia.
Hasta en vida se sentencia
si es que ha actuado sin sentido
siendo poco desprendido
no va a esperar un  regalo,
pues lo que hizo bueno o malo
va quedando en el olvido.
VI
El ser con alma fallece
pero vive en el recuerdo
mas si en algo no fue cuerdo
sin  duda desaparece.
Poco a poco  más fenece
por ser de rasgo infecundo
y si hay mensaje profundo
perennizan menesteres,
solo  eternos on lo seres
que brindan  la paz del mundo.

 

2013-03-06