La mujer es don prolijo
al ser de norte afectuoso
es padre y madre del hijo
dando arrullo generoso.
En todo hogar bien formado
es la cónyuge vital
da una ofrenda maternal
con aprecio denodado.
De su niño idolatrado
hasta sabe su escondrijo
y lo defiende al canijo
como al hermano menor,
al darle infinito albor
la mujer es don prolijo.
II
De la hija es sin dudar
una eterna confidente
y la mantiene al corriente
ante un hecho singular.
La aconseja sin cesar
pintando un planeta hermoso
le dice que es fragancioso
pero a veces tiene espinas,
delega rutas genuinas
al ser de norte afectuoso.
III
Casi nada se le escapa
ella siempre para en todas
hasta sabe de las modas
y su capricho le tapa.
Si el descendiente se escapa
se inventa algún acertijo
a través de algún prefijo
va cubriendo las verdades,
más por sus capacidades
es padre y madre del hijo.
IV
Del gran jefe del hogar
las espaldas va guardando
y hasta líos va borrando
con su verbo singular.
Se conserva en su lugar
le da trato cariñoso
bajo estilo majestuoso
brinda las orientaciones,
es que apoya en las misiones
dando arrullo generoso.
V
Se preocupa en demasía
cómo tantos de su prole
esto admite que se inmole
en pos de grata valía.
Fuente se hace de alegría
contra toda enfermedad
la que brinda propiedad
a la vasta parentela,
es la que siendo ya abuela
acrecienta su bondad.
2008-03-08

