LA PROPAGANDA SIN LÍMITES

Si una persona ocupa un sitial como fruto de una elección popular y  tiene que ver con el devenir de la nación. Recibe un sueldo fijo y permanente y se hace excesiva propaganda por la obra que realiza; estamos frente a un caso de egolatría que no tiene nombre.

Si el servir sin esperar recompensa debe ser el lema de toda persona pública, más si contrata medios de difusión hablados o escritos para alabarse así mismo o al partido;  significa un gasto enorme que si el dinero es del pueblo, sería una inversión insulsa e irrecuperable que no conduce a nada bueno. En una patria como la nuestra, todos sabemos quién o no trabaja con ahínco, tesón e identidad roja y blanca. Por lo tanto es una debilidad sin límites armar tanto alboroto por tan poca cosa. Claro, si el fin primordial es elevar la imagen de quien  la tiene por los suelos o la de otros a quien se le desea pasar como excelentes sin llegar a serlo; tiene solamente una explicación personal que no lo convence ni al autor de su propio cartel; pero que para el pueblo huele nada menos que a burla. Es que si de todas las  acciones  que se hacen  esta muy cerca a la corrupción, a la inmoralidad, sería ridículo  querer aparentar producción, ensalzando no más lo bueno. En todo caso,  las cosas se dicen  pleno de veracidad y conforme ocurren los hechos, sin maquillar la autentica realidad. Es que podemos engañar a unos cuantos incautos o que se hacen como tales por intereses creados o acomodos baratos, pero no a una gran mayoría que ya lo conoce muy bien al susodicho y sabe de su desmedido aparentamiento de calidad  cuando esta muy lejos  de ser así como se pinta. El que tiene una enfermiza pasión por el mando o el poder momentáneo o de larga duración,  forma de inmediato su cofradía o cúpula de turno  con sus fieles allegados u ocasionales,  para que le tapen hasta sus desaciertos, que en si es la peor forma de ejercer gobierno. En esta ofrenda de aparente virtuosidad  y zozobra solamente hay dos culpables; el que finge de líder usando un verbo convincente pero ajeno al momento en que se vive y  apoyado su corte de comodines, serviles y convenidos que todo callan por el vil metal que reciben y los que aceptan esa triste realidad en vista que se sienten impotentes ante todo un ejército de sumisos e ineptos. Ante esta tremenda injusticia, todo el entorno que lo circunda, le pierde fe y  no llega con su voz a las grandes mayorías necesitadas. Más el circo continua desde que el día amanece, hay quienes se le apegan por recibir alguna dádiva pasajera,  amargando la mañana a todo  aquellos que aman la justicia, que tienen la conciencia limpia y son una fuente de valor y que apuntan hacia el crecimiento y el desarrollo a través de innovaciones precisas. Mientras el sector dominante en base a la astucia y mezquindad, iza la bandera de la mediocridad ante el aplauso del infeliz que muestra una simpatía según el color del billete. Es que siempre existe el que camufla la verdad tras la mentira o hace que el delito pase por lealtad, pero que no es  sino un trágico signo de no tener ni una gota de sangre en la cara por lo que sigue con   el cuento de siempre, en pos que se pase el tiempo y sus arcas se repleten con el oro que no le pertenece pero que es suyo por ser cultor de la inequidad total. Ojala que cada ciudadano que habita en esta tierra bendita, de historia y tradición razone con el corazón en la mano y pensando en las futuras generaciones,  sepa elegir a sus gobernantes y se acabe para siempre  la folklórica costumbre de recibir al nuevo ocupante del trono con esperanzas, para luego despedirlo con una  rechifla sin precedentes como reflejo de su mala gestión de la ya nadie quiere que ocurra porque deja huellas de dolor por todo una eternidad 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *