ES MI DESEO DEL ALMA

De los jardines del cielo
sus perfumes he pedido
para impregnarlo en tu velo
con afecto desmedido

Por quererte inimitable
a toda bella mujer
busco un orbe por doquier
donde seas intocable.
Siendo estampa  incomparable
en ti no exista desvelo
y alejando al desconsuelo
voy ambientar tu candor,
que ansío intenso el olor
de los jardines del cielo.
II
Que en tu ruta de inquietudes
tan sólo exista la calma
en tanto invoco del alma
Cubras tú ser de virtudes.
Incrementes aptitudes
a tu paisaje encendido
y cual lucero prendido
te distingas al segundo,
por eso a flores del mundo
sus perfumes he pedido.
III
Busco a diario la manera
de ofrendarte una corona
más que goce tu persona
los  halagos por sincera.
Por la ruta verdadera
tu dicha no más anhelo
y que el aire por tu pelo
forje floridas estancias,
luego coger sus fragancias
para impregnarlo en tu velo.
IV
Junto a las olas marinas
te voy hacer un palacio
donde camines despacio
en sus aguas cristalinas.
Por tus aureolas genuinas
gozarás del colorido
y en su vaivén conocido
observarás su hermosura,
alabando a su natura
con afecto desmedido.
V
No es que en voz alta te exprese
misteriosa fantasía
es mi caudal de ambrosía
que no quisiera que cese.
Por eso cuando amanece
le doy un abrazo al viento
pidiéndole más aliento
y te brinde complacencias,
expandiendo tus esencias
en la faz del firmamento.
VI
Lo que me nace no es sueño
ni delirio o seducción
me brota del corazón
porque en tu dicha  me empeño.
Un horizonte halagüeño
con albricias de vergel
tendrán tus labios de miel
y que el orbe fiel te admire,
más que el mundo eterno gire
con aromas de tu piel

 

 

2012-10-06