Cuando ya nadie te quiera
no me vayas olvidando
que te seguiré esperando
hasta el momento que muera.
Honrando a tu juventud
de belleza fascinante
a tus pies, hubo el amante
con amorosa inquietud.
Hoy sin esa magnitud
tu entraña se desespera
y como ayer te lacera
sin poder ser olvidado,
cuenta que estaré a tu lado
cuando ya nadie te quiera.
II
Me bastó solo un instante
de tu ser, probar la miel
y extasiarme de tu piel
su perfume tan fragante.
Ese horizonte radiante
en mi sangre va impregnado
que aún vivo enamorado
a pesar de mi orfandad,
así tengas soledad
no me vayas olvidando.
III
Siempre tuve la confianza
de un cariño verdadero
y de ser tu compañero
no he perdido la esperanza.
Siento a diario en mi añoranza
aun me sigues adorando
pero sólo estoy soñando
pues la casa está vacía,
nunca olvides novia mía
que te seguiré esperando
IV
Los años se me han venido
igual que lluvia en enero
pero un arrullo sincero
como el tuyo no he tenido.
Además nunca he podido
revivir la primavera
y en su estancia placentera
encontrar divina calma,
por eso vivirás en mi alma
hasta el momento que muera.
V
Solo amarnos es posible
en el mundo terrenal
y en el cielo divinal
de repente es imposible.
Por eso mujer sensible
de angelical apariencia
ilumina con tu esencia
mi sufrir de corazón,
para darte mi pasión
más allá de la existencia.
