A mis años da alegría
tu silueta de mujer
que yo mi alma te daría
para amarte por doquier.
Se de tu aura verdadera
de cuando te he conocido
más recién he comprendido
eres tú mi dicha entera.
Hoy yo sé que no es quimera
al saber de tu ambrosía
que te pido ser mi guía
y de mi tiempo la aurora,
pues tu lumbre encantadora
a mis años da alegría.
II
Algo extraño es tu cariz
que ante el fuego de tu esencia
necesito tu presencia
para vivir muy feliz.
Recién veo en tu matiz
el más bello amanecer
y olvidándome el ayer
por tu cariño me empeño,
acariciando me sueño
tu silueta de mujer.
III
De la noche a la mañana
por mirarte diferente
hasta vives en mi mente
como la flor más galana.
Te quiero por soberana
en tu máxima valía
tus ojos al darme vía
mi horizonte al fin se expande,
mi cariño surge grande
que yo mi alma te daría.
IV
A pesar que tú eras bella
hoy te veo más hermosa
como una reina preciosa
que en mi ser has hecho huella.
Te contemplo como estrella
embriagado de placer
y en el pleno anochecer
discurres como lucero,
estoy que me desespero
para amarte por doquier.
V
Vi en ti siempre una amistad
más hoy quisiera adorarte
enamorado abrazarte
y darte felicidad.
A tu majestuosidad
algo que no compartí
entregarte sólo a ti
toda mi hoguera de amor
pues despierta tu candor
lo que por nadie sentí.
VI
Si me hubiera decidido
más antes decir que te amo
no estuviera que te llamo
en pos de formar un nido.
Más no estoy arrepentido
pues confío en ti deidad
me aceptes en realidad
para amarte en cuerpo y mente,
pues lo tuyo es diferente
por afecto de verdad.
2012-04-02
