A LA FUENTE DEL AMOR I

Al ser del alma un sendero
siendo mutuo el resplandor
gran regalo o el dinero
no refleja un puro amor.

Siendo divina expresión
que todo humano cobija
el que es de mente prolija
aprecia la sensación.
Lo eleva como bastión
con espíritu sincero
y da el rumbo verdadero
por inspirado su trino,
dándole  luz al camino
al ser del alma un sendero.
II
Aclara la noche inmensa
por su aureola de bondad
cimentando la amistad
y la unión se torna extensa.
Al solitario compensa
con un haz de su candor
más su cálido furor
en la entraña resplandece,
a la conciencia enriquece
siendo mutuo el esplendor.
III
Al humano lo enternece
le da fiel norte a su gloria
cristaliza grata noria
y el horizonte engrandece.
Da ruta cuando amanece
más señala un derrotero
por ser de un halo sincero
la afinidad multiplica,
que afecto no significa
gran regalo o el dinero.
IV
Por ser casto sentimiento
está libre de interés
sino deviene el revés
pues le da paso al tormento.
Le da surco al sentimiento
horizonte al gran valor
y al emitir su calor
genera un orbe fecundo,
que todo el oro del mundo
no refleja puro amor.
V
Es innato en el mortal
y se brinda al que le place
a su entorno lo complace
fértil rayo celestial.
Por su aurora angelical
es la esencia del aprecio
más no es propio del que es necio
al ser más que bendición
surgiendo del corazón
imposible tenga precio.
VI
Propende felicidad
vislumbra el genuino abrazo
eterniza todo lazo
junto a la prosperidad.
Da a la vida, calidad
y la dicha perdurable
un ambiente insuperable
de alegría por doquier,
naciendo libre en el ser

como flor inmarchitable.