El deleite placentero
al ser de orden material
no es un goce duradero
cuando no es espiritual.

Se vive en pos de más hitos
para la posteridad
no por tanta veleidad
de los jolgorios fortuitos.
Si hay los pasos infinitos
hacia el norte verdadero
la paz brinda el derrotero
y el amor la ruta amena,
nunca da la dicha plena
el deleite placentero.
II
Se encuentra la distracción
propiciándose el motivo
más resulta positivo
si es del alma la pasión.
Primando la corrupción
o el más preciado metal
sólo hay instinto carnal
y la ambición representa,
lo fatuo jamás contenta
al ser de orden material.
III
Impide el libre albedrío
sublime satisfacción
si no prima la razón
hasta se llega al hastío.
Actuándose en el vacío
bajo el brillo del dinero
ni hay un sentido sincero
y es como droga banal,
siendo tan sólo sensual
no es un goce duradero.
IV
Es por eso que los vicios
dar ensueños es su rol
como el cigarro, el alcohol
que genera más perjuicios.
No son mejores indicios
para el disfrute especial
al ser vuelo temporal
ajeno a la primavera,
pues lo físico es quimera
cuando no es espiritual.
V
Solo da más alegría
que un buen núcleo familiar
cuando prima el bienestar
de total algarabía.
Si ocurre tal ambrosía
se convive plenamente
energizando la fuente
tras albor de placidez,
no hay mayor exquisitez
que la forjada en la mente.
VI
Sin límites, la unidad
elevando la cerviz
si hay la amistad y cariz
depara felicidad.
Habiendo prosperidad
de planetaria visión
se logra la promisión
y el cariño por doquier,
que el más inmenso placer
reside en el corazón.