Me disfruto hasta aburrirme
de lo que el orbe convida
para nunca arrepentirme
cuando ya no tenga vida.
Conociendo el fiel motivo
de por qué estoy en la tierra
soy el que a diario se aferra
a marchar bien positivo.
Por mi esencia de proactivo
poco evado reunirme
y de jolgorio surtirme
desde que el día amanece,
que si de fiesta se ofrece
me disfruto hasta aburrirme.
II
Soy quien mismo se complace
o del entorno requiero
y al hacer lo que más quiero
mi tristeza se deshace.
Busco afín lo que me place
jamás con la fe perdida
llevo mi luna encendida
por senderos de oropel,
bebiendo pura la miel
de lo que el orbe convida.
III
En todo encuentro alegría
espacios de placidez
ante alguna exquisitez
vibra mi alma de ambrosía.
A la tierra doy valía
empiezo bien a sentirme
y el ensueño al invadirme
busco aurora en la natura,
me cobijo en su hermosura
para nunca arrepentirme.
IV
Por eso a la edad que tengo
no fue un tiempo en competencia
fui forjando mi experiencia
con que sólo me entretengo.
Se muy bien de dónde vengo
y lo que viene enseguida
que mi luz se consolida
junto al arte si hay estío,
más no sentirme vacío
cuando ya no tenga vida.
V
Toda criatura que existe
es por algo un habitante
acudo a su fascinante
hermosura que reviste.
Mi firmamento se viste
de la más dulce armonía
e irradio esa melodía
en horizonte feraz,
gozando fiel de su paz
que mañana es otro día.
VI
He creado mi universo
con arrullos femeninos
y al oír sus bellos trinos
se escucha el eco de un verso.
De mi espíritu diverso
nace mi divina esencia
y al sentir la complacencia
me da aureola concebida
que diré ya en mi partida
muy feliz fue mi existencia.