Ni por el sabio fecundo
está la vida segura
si propende el fin del mundo
junto el hombre y la natura.

Abunda cual maleficio
la vil ser contaminante
que con el cruel agravante
origina un real perjuicio.
Impera el nefasto vicio
por eso hay tanto iracundo
el delito nauseabundo
es que llena las prisiones,
no teniendo soluciones
ni por el sabio fecundo.
II
La ciencia avanza sin par
y sus bondades las vierte
pero origina la muerte
como la bomba nuclear.
Frente a guerra singular
y armamentos de locura,
al dejar la senda oscura
se comete todo exceso,
más ni por tanto progreso
está la vida segura.
III
Existe la mezquindad
con la hiel del indeseable
y junto al mal incurable
se genera la orfandad.
Surge gran calamidad
procreada por el inmundo
apoya al meditabundo
que ocasiona inanición,
por eso no es buena acción
sí propende el fin del mundo.
IV
Cruel mortandad origina
el tsunami que denoto
hace igual el terremoto
y el incendio hasta elimina.
La desgracia no termina
pues se avanza sin mesura
tiempo grácil todo lo cura
menos la crisis mortal,
que vislumbra un gris final
junto el hombre y la natura.
V
El país más poderoso
no es del todo positivo
tiene un lado negativo
por la que es indecoroso.
Es que el ser facineroso
delega una ruta aciaga
y su culpa no la paga
si protege el indecente,
pues no falta el inconsciente
que al indigno va que halaga.
VI
El ser camina impotente
ante sus propios inventos
y ni sus conocimientos
le dan futuro esplendente.
Es creativa la mente
como también destructora
si no depara la aurora
se va lejos de la meta,
pues se acabará el planeta
que muy poco se atesora.