EL VALOR DE LA HUMILDAD

La dicha tan solo existe
sí habita con la humildad
el que en la ambicia persiste
logra vana identidad.

Reside en la sencillez
entre notoria simpleza
la calmada realeza
que da eterna placidez.
Origina brillantez
si a disciplina resiste
y de paso que conquiste
una amorosa caricia,
que lejos de la avaricia
la dicha tan sólo existe.

II

No delega lo fastuoso
una gracia verdadera
más resulta pasajera
ni por ser maravillosa.
No da senda majestuosa
cuando activa vanidad
por eso la indignidad
le genera su desliz,
el hombre sólo es feliz
si habita con la humildad.

III

Quien piensa que el alto umbral
motivará su grandeza
más bien prende su vileza
si no hay cordura social.
Llevándose por el mal
a la justicia se embiste
de falsedad se reviste
y en su entraña ocurre un sismo,
se extravía en el abismo
el que en la ambicia persiste.

IV

Ni el amigo más pudiente
le brinda un solaz espacio
es la paz el fiel prefacio
que le da ruta ascendente.
Si se va por la pendiente
repleto de mezquindad
irradia mediocridad
por la que peca sin freno,
más si vive de lo ajeno
logra vana identidad.

V

Hay el que de forma oscura
se agencia de capitales
se le acrecientan los males
terminándose su altura.
Si su moral no procura
y no respeta su esencia
reluciendo incompetencia
le simboliza derrumbe,
a lo fácil si sucumbe
va rumbo a la delincuencia.

VI

Ante el fiel brillo del oro
olvidar su encantamiento
y desarrollar talento
que el saber es un tesoro.
A trabajar con decoro
en pos de prosperidad
sin ninguna mezquindad
avanzar con optimismo,
que el de más claro humanismo
forja su felicidad.