Al darme tu compañía
un horizonte fecundo
por tanta sabiduría
hoy ya se el color del mundo.
Por ser la maldad, costumbre
el bueno se torna escaso
es por eso que el fracaso
hace el sueño se derrumbe.
Más por brillo de tu lumbre
se acrecienta mi alegría
y mantienes mi valía
opacando indecisión,
pues ya no hay comparación
al darme tu compañía.
II
Por ser tu tiempo lozano
me aferro a tu juventud
al ser mía tal virtud
diviso horizonte llano.
Brindas un norte galano
así vengas un segundo
y en el abismo no me hundo
pues me alejas del revés,
diseñándose a mis pies
un horizonte fecundo.
III
Acepto con fe al presente
real devenir del futuro
es que en torno a tu amor puro
veo al orbe diferente.
Le das órbita a mi mente
muy cerca de tu ambrosía
y me construyes la vía
para no perder la calma,
que te respeto del alma
por tanta sabiduría.
IV
Por ello cariño ven
y no te separes nunca
sin ti mi senda se trunca
tras derrotero hacia el bien.
Lo que digo no es recién
es un deseo profundo
que a diario en mi ser lo fundo
para tu felicidad
gracias a tu fe y bondad
hoy ya se el color del mundo.
V
Te quiero más que a mi vida
por otorgarme un sitial
pues sin afecto total
mi ruta se consolida.
No tengo la fe perdida
me energiza tu realeza
y se crece mi entereza
al ser tu mi inspiración,
más si de ser hay razón
se lo debo a tu belleza.
VI
Es tanto mi amor por ti
que no quisiera perderte
del todo pertenecerte
y que estés junto a mí.
Por siempre lo pienso así
en honor a tu presencia
pero al darme consistencia
de ti sigo enamorado,
más sólo pienso a tu lado
se eternice tu existencia.
2012-05-19
