Con el néctar de tu cielo
donde hay dulce propiedad
embriagarme es lo que anhelo
por toda una eternidad.
De tu dicha ser razón
tú sabes muy bien que ansío
más decir sin más hastío
estás en mi corazón.
No es tan sólo una ilusión
si por ti voy que desvelo
y al no verte me revelo
que delirio por doquier,
por saciarme de placer
con el néctar de tu cielo.
II
Por eso guardo fragante
cómo hacerte muy feliz
y que tenga tu cariz
un espacio deleitante.
El latir más excitante
en toda la intimidad
reinando como deidad
así me cuesten los retos,
más descubrir tus secretos
donde hay dulce propiedad.
III
Yo te sueño a cada instante
como un preciado tesoro
y es que sin duda te adoro
por tu candor fascinante.
Eres mujer deslumbrante
que en el más íntimo vuelo
sin el mínimo recelo
aliviaré tu quebranto,
si con tu manjar de encanto
embriagarme es lo que anhelo.
IV
Si encontrase en tu respuesta
a mi afán por abrazarte
entenderás que el amarte
en mi alma la llevo puesta.
Creerme si a ti te cuesta
no es ninguna vanidad
te juro que es la verdad
brotándome a flor de piel,
bebiendo tu sumo fiel
por toda una eternidad.
V
Como te he esperado vida
cuando ya tenga tu afecto
te daré el calor perfecto
o lo que tu alma decida.
Al ser siempre consentida
de mi espíritu profundo
en base al goce fecundo
haya grácil comunión,
abrazado a tu pasión
no despertar ni un segundo.
VI
Noble unión se perennice
por el éxtasis total
tras una entrega especial
el encuentro se realice.
Que en tu cuerpo se eternice
mi furor incontrolable
y la atracción perdurable
no tenga ratos insulsos,
manejando tus impulsos
con deseo interminable.
2012-05-22
