Me queda un dulce sosiego
después de tanto placer
es que mi alma te la entrego
al formar un solo ser.

Si es que un halo de pasión
nos envuelve sin medida
mi entraña surge encendida
de exquisita sensación.
Nada vale mi expresión
a tus gemidos me apego
el deleite surge luego
al ser cálido tu roce,
es que al ser un tierno goce
me queda un dulce sosiego.
II
El abrazo forma hoguera
por tan nítido candor
brotando magia y color
tras la dicha verdadera.
La emoción yo no es quimera
es tu afecto de mujer
y en caricias por doquier
a mi ser le das consuelo,
me trasladas luego al cielo
después de tanto placer.
III
Por el latir de tu piel
somos uno para el otro
y cabalgo cual un potro
bajo aromas del clavel.
Hay la lluvia en tu vergel
hacia la cúspide llego
mi mano prende más fuego
en tu candente matiz,
me siento doble feliz
es que mi alma te la entrego.
IV
Por el vaivén agitado
de tu cuerpo y mi deseo
da un exquisito mareo
junto al éxtasis soñado.
En tu universo apretado
donde no existe el ayer
sólo hay bello amanecer
que explicar nunca he podido,
hasta del mundo me olvido
al formar un solo ser.
V
Me extravío en un instante
tras delirio incontenible
y tu faz hace posible
el deleite más fragante.
Es que tú eres excitante
de ruborosa facción
una plácida ilusión
en tu universo se inmola,
pues que el néctar de tu aureola
eterniza nuestra unión.
VI
Ansío una eterna fuente
cuando navego en tu mar
es que en forma singular
del amor hay un torrente.
Nos invade la vertiente
que nace de la atracción
y lo que era ensoñación
soy en tu lecho el más fiel,
pues cuando pruebo tu miel
se me embriaga el corazón.
2012-05-08
