Al dar existencia el suelo
siendo única morada
el cuidarlo es el anhelo
por su esencia consagrada.

La faz donde hay fiel latido
ante deforestación
o sin técnica la acción
es territorio perdido.
Mecanizando el sentido
adelantándose al vuelo
se le desgarra su velo
por tan indigno maltrato,
si hay que darle un mejor trato
al dar existencia el suelo.
II
Por desmedida erosión
abundancia del desmonte
se le nubla su horizonte
cual el fuego sin razón.
Cultivos sin rotación
inquietan su fértil viada
más no ser debilitada
ni lacerar su vertiente,
prosiguiendo eternamente
siendo única morada.
III
A la agrícola frontera
ampliarla por beneficio
no originando perjuicio
sembrarla de una manera.
Sin exceso y en primera
y sin mezquino recelo
darle importancia de cielo
en el orbe solidario,
al ser el abrigo diario
el cuidarlo es el anhelo.
IV
Las riquezas naturales
sometan a explotación
más sin contaminación
que hiere nortes vitales.
Si a espacios terrenales
se protege en la cruzada
será efectiva avanzada
sin originar quebranto,
respetándole su encanto
por su esencia consagrada
V
Al dar sustento de vida
su efecto muy productivo
librarla del negativo
pues el sueño consolida.
Limpiar su senda extendida
de impurezas por doquier
y por cada amanecer
darle santa bendición,
brindándole protección
por ser la cuna del ser.
VI
Bajo buenas condiciones
brinda equilibrio ambiental
el alimento esencial
que genera nutriciones.
Comparte sus vibraciones
y un espíritu de euforia
más se hace mutua la noria
de ser nido de ternura,
al ser bella la natura
que llena al alma de gloria.
