Así fueran mil caminos
recorrerlos bien podría
por juntar nuestros destinos
para amarnos algún día.

El perder en el afecto
no ha sucedido en mis años
que me causa desengaños
y en mi alma haces efecto.
Sé que en nada soy perfecto
por mi rumbo hay desatinos
más con aciertos genuinos
a ti siempre buscaré,
pues tras de ti seguiré
así fueran mil caminos.
II
En medio de la penumbra
eres mi luna brillante
a tu rostro fascinante
el grácil, astro lo alumbra.
Un mañana se vislumbra
y ojala que tu ambrosía
con un sí de tu valía
forje las sendas posibles,
que con ansias increíbles
recorrerlos bien podría.
III
Sabes de mi soledad
me hiere mi desamparo
que de sufrir nunca paro
en razón a mi orfandad.
Más yo sé de tu bondad
pudiendo influir tus trinos
y horizonte cristalinos
me briden lo que yo quiero,
es que a diario desespero
por juntar nuestros destinos.
IV
Tu acérrima negación
aun no entiendo los motivos
más tus albores cautivos
van ajeno a la razón.
Yo te sueño corazón
al ser quien en paz te ansía
y por tu fuerza bravía
siendo libre seguiré
que dispuesto yo estaré
para amarnos algún día.
V
De lo que hoy día te ofrezco
nunca dudes ni un momento
pues tu ser al darme aliento
es lo que en vida merezco.
Pensando en ti me amanezco
pues a tu lado sentí
lo que nunca conocí
y me das al abrazarte,
yo no sabría esperarte
a que te fijes en mí.
VI
Te noto a veces esquiva
a mis nobles sentimientos
más sé que tus pensamientos
hoy toman la iniciativa.
Tu cariño me incentiva
sea un haz de tu candor
y con grácil resplandor
en tu ser germine alianza,
porque tengo la esperanza
ser el dueño de tu amor.
