Al ser fuente de alegría
que derrotas mi tristeza
quiero amarte reina mía
con profunda sutileza
El perderme es lo que ansío
entre el cielo de tus ojos
en tu regazo de hinojos
sepultar infierno frío.
A mi corazón vacío
colmarlo de tu ambrosía
y en memoria a tu valía
forjar nortes halagüeños,
que te busco hasta en mis sueños
al ser fuente de alegría.
II
Por la magia de tu encanto
le das paso a tu sonrisa
siendo cálida tu brisa
me libras del gris quebranto.
Es que luce bríos tanto
el vibrar de tu realeza
y a la par con tu entereza
energizas a mi ser,
es que tú eres la mujer
que derrotas mi tristeza.
III
Emite un haz tu figura
al penetrase por mi alma
me invade una grácil calma
con un halo de frescura.
Es que emanas fiel ternura
que ante mi entraña vacía
por tu leal algarabía
y al darme feraz sentido,
hasta el último latido
quiero amarte reina mía.
IV
Divinal de mis anhelos
sé que tú eres el espacio
pues de dicha eres prefacio
que hasta borras mis desvelos.
Por eso es que toman vuelos
mis afanes con franqueza
más yo sé de tu grandeza
y hasta pido amor fecundo,
compartiéndolo profundo
con vibrante sutileza.
V
Honrando a tu vocación
a mi entraña das soporte
señalándome fiel norte
para mi realización.
Por tu entrega y dimensión
irradias serenidad
emites identidad
y a la esencia consolida,
pues alimentas mi vida
que agoniza en soledad.
VI
Medita en mi confesión
que de mi espíritu nace
más si en algo no te place
es que no hay en ti pasión.
Al no haber adoración
se apaga mi don creativo
y sin tu afán positivo
será trágico el efecto,
pues si no aceptas mi afecto
de que me sirve estar vivo.
2017-04-09



