Después de todo ocurrido
en paseo terrenal
ya nada tiene sentido
que hasta la muerte es normal.
Cuando le llega el momento
de emprender la retirada
su gente queda diezmada
tras resignación y aliento.
El dolor va en aumento
y en cualquiera forja nido
más un halo desprendido
en el que menos asoma,
e incluso hay quien se abandona
después de todo ocurrido.
II
La cercana compañía
sí por siempre agarra viaje
permite se desencaje
su rostro por ruta impía.
Con lágrimas de valía
el llanto surge infernal
y con un margen total
se camina sin realeza,
es que sobra la tristeza
en paseo terrenal.
III
En la ruta de la vida
nunca falta algún tormento
agoniza el sentimiento
cuando la senda es perdida.
La miseria dilapida
por entorno adolorido
y sin trono conseguido
hace gala de falencia,
ante cruel incompetencia
ya nada tiene sentido.
IV
El por siempre segregado
ataca del mismo modo
y sabiendo arroja lodo
como lo hace el despiadado.
No falta el de gris enfado
pero semilla del mal
al hacer daño total
ocurre hasta lo imposible,
transcurriendo lo increíble
que hasta la muerte es normal.
V
Ya nada parece raro
inverosímil sucede
y el necio qua actúa adrede
es autor del desamparo.
Lo origina sin descaro
en el entorno expectante
entre tanto petulante
abunda el padecimiento,
más muy junto al sufrimiento
hay que seguir adelante.
VI
Hay crisis donde es un sueño
el caos sin par precede
y el embustero que puede
hiere así no ponga empeño.
No hay enemigo pequeño
ni donde hay paz, un remanso
tampoco hay oleaje manso
que aleja la adversidad,
más el deceso en verdad
sí es verdadero descanso.
VII
Ante el mandato del cielo
conservar el dinamismo
leal confianza, el optimismo
cumpliéndose todo anhelo.
La ilusión sea consuelo
ser de una fe desprendida
y retrasar la partida
donde promesa interviene,
sí expectativa se tiene
fiel meta se consolida.
2017-01-18




