Tengo un tesoro guardado
en la faz del mar bravío
es un cofre iluminado
de tu cariño y el mío.
Como del alma ha nacido
tanta dicha placentera
cual desbordante quimera
muy distante lo he escondido.
Al ser todo compartido
muy luego que te he soñado
de tu aroma está impregnado
siendo anillo espiritual,
con tu esencia natural
tengo un tesoro guardado.
II
En mi senda no hay rincón
ni en los dedos va seguro
por sentimiento tan puro
luce nueva dimensión.
Es la más dulce pasión
que no conoce el estío
no lo agobia el crudo frío
si abrigado lo mantengo,
más bien seguro lo tengo
en la faz del mar bravío.
III
No se parece a ninguno
por su nítida pureza
muestra norte de grandeza
cual un latido oportuno.
Un pensamiento hoy acuno
que me siento realizado
más por nada superado
ni en mañanas cristalinas,
en las entrañas marina
es un cofre iluminado.
IV
Sobre el más perpetuo oleaje
con su misterio navega
recordando dulce entrega
de mi vida es un paisaje.
Emoción es del paraje
sin el místico navío
cual simpático atavío
está en pacífico lecho,
es real botín que está hecho
de tu cariño y el mío.
V
Para nunca separarnos
me lo he llevado muy lejos
ahí dormitan sus reflejos
permitiéndonos amarnos.
Es por eso al adorarnos
vibra un amor diferente
que no cabe en ni una mente
y no existe ni en la tierra,
es que lo nuestro se aferra
a vivir eternamente.



