De los ajenos deslices
es mejor vivir ausente
si no hay oscuros matices
se libera al fin la mente.
Demarcar un derrotero
en razón a las bondades
se requiere calidades
más coraje verdadero.
Sí entre todo es el primero
sin obviar las aprendices
y con las fuerzas motrices
activa su independencia,
logrando la trascendencia
de los ajenos deslices.
II
No pecar de triunfalismo
que sólo un tiempo es la gloria
y sin tanta vanagloria
ni alentar al egoísmo.
Más si prima el dinamismo
en el común de la gente
nunca oír al decadente
sin esencia espiritual,
de lo que brilla inmoral
es mejor vivir ausente.
III
De un día más en el mundo
hay que ser agradecido
y no truncar el latido
tras pensamiento infecundo.
Con sentimiento profundo
y funciones directrices
sin atacar las raíces
dar del todo la ambrosía,
pues se percibe armonía
si no hay oscuros matices.
IV
Rendir culto a los valores
sea en vida fiel anhelo
con firme venia del cielo
conseguir más resplandores.
Renacerán esplendores
si se avanza convincente
generando bella fuente
donde no haya la malicia,
que sin dolo ni injusticia
se libera al fin la mente.
V
Por sobre limitaciones
ascender hacia la cima
y empezando de la estima
actualizar proyecciones.
Sin falsas atribuciones
si se tiene convicción
existirá promisión
derrotándose al cinismo
más no caer al abismo
tan sólo por ambición.
VI
Nadie puede ser tan santo
ni un agente del infierno
con los aires del averno
delegar el desencanto.
No ser fruto del quebranto
con una falsa elocuencia
y llegar a la violencia
que en el éxito no encaja,
más libre de polvo y paja
dar espacio a la existencia.
2015-12-09
