Si sabes lo que padezco
al negarme tu candor
¿Acaso yo no merezco?
ser el dueño de tu amor.
El motivo porque te amo
lo he repetido mil veces
a tu silencio con creces
ni siquiera te reclamo.
Si supieras que te llamo
que en la tarde me anochezco
en ti pensando amanezco
y ni en sueño me interceptas,
más ni por eso me aceptas
sin sabes lo que padezco.
II
Yo te he dicho lo que siento
ocultarlo es imposible
y es un mal irreversible
mi feraz padecimiento.
Otra bella, no consiento
si eres más que tierna flor
un delicado fervor
que su miel no me derrama,
por eso es que vivo un drama
al negarme tu candor.
III
Lo he intentado sin fortuna
el poder llegar a ti
es que apenas yo te vi
en mi espacio ya eras luna.
Fue tu llegada oportuna
por tanto mi ser te ofrezco
y a lo demás aborrezco
a la espera de tus lazos,
que tenerte entre mis brazos
¿Acaso yo no merezco?
IV
En tu esencia paz abunda
lo que le falta a mis años
por eso sin más regaños
se mi senda bien fecunda.
La que de afecto me inunda
es tu alegre resplandor
y de tu magia y color
brindes parte de tu cielo,
si en mi vida sólo anhelo
ser el dueño de tu amor.
V
Hasta sabes de memoria
mi imborrable sentimiento
me origina un gris lamento
si no percibo tu euforia.
Bien tú puedes darme gloria
con tu divina presencia
y si me das tu querencia
feliz a diario serás,
más que te amen hallarás
pero no de mi experiencia.
VI
Por eso vuelve mi vida
recordándome el ayer
es que te adoro mujer
como una joya querida.
Mi futuro consolida
siendo sola para mí
y si todo fuera así
no habrá nada que se trunca,
pues lo que has sentido nunca
tengo en mi alma para ti.
2011-04-05
