De la más divina fuente
ofrendo mi inspiración
es un mágico torrente
de infinita dimensión.

De la más divina fuente
ofrendo mi inspiración
es un mágico torrente
de infinita dimensión.
I
Desde fiel naturaleza
bebo la miel de la vida
y esa gloria concedida
le da luz a mi entereza.
Motiva mi sutileza
versando por todo frente
al activarse mi afluente
me nace muy dulce verbo,
incrementando mi acerbo
de la más divina fuente.
II
Para siempre iluminarme
ando en busca de belleza
y consigo la proeza
de temprano entusiasmarme.
Así logro procurarme
una florida expresión
al tener la sensación
ante vena creativa,
por eso con fuerza viva
ofrendo mi inspiración.
III
A la mujer yo la quiero
con esencia espiritual
más no encierra mi ideal
sea más que placentero.
Doy mi arrullo verdadero
alumbrando su vertiente
y si muestro llama ardiente
no es tan simple alegoría,
siendo mi alma poesía
es un mágico torrente.
IV
Ofrendo con libertad
una conciencia amorosa
pues un aura esplendorosa
doy con toda honestidad.
Nunca albergo la maldad
tan solo mi ensoñación
y así cumplo la misión
que mi entraña va que gime,
entrego calma sublime
de infinita dimensión.
V
Con la palabra en concierto
en estética alborada
voy muy firme en la cruzada
por un norte descubierto.
No más evoco lo cierto
en mi poema encantado
y doy lenguaje pintado
con edénico pincel,
le brindo al mundo un vergel
como nunca se ha escuchado.
