Lo que a más altura vuela
no es el cohete o el avión
lo que forja su amplia estela
es la imaginación.
Ni pájaros más sagaces
o el sofisticado invento
le sobrepasa al talento
de los humanos audaces.
Si sus hitos son veraces
y el trascender más se anhela
en honor a noble escuela
se eleva con gran placer,
por eso es la acción del ser
lo que a más altura vuela.
II
Con certeza se despunta
remontándose hacia arriba
que tan sólo lo derriba
el que tras brega trasunta.
A lo divino se junta
destellando proyección
y con serena visión
en el aire se suspende,
por eso el que más asciende
no es el cohete o el avión.
III
Por obra del intelecto
su fin es ilimitado
y por su albor diseñado
en su arribo va perfecto.
No lo achica ni un tormento
con la ciencia se nivela
entre su órbita revuela
junto a un máximo civismo,
es su grado de optimismo
lo que forja una amplia estela.
IV
Si se cae se levanta
en una lucha fraterna
y al buscar su vida eterna
desde el suelo se agiganta.
A ninguno desencanta
suave esmerada visión
y al cumplir con su misión
con el delito hace pacto,
porque la base de su acto
es la imaginación.
V
Por eso el hombre es capaz
de copar el firmamento
al ser mágico portento
va construyendo la paz.
Si es que hubiera el incapaz
hacer ver su gran error
y en vez de mucho dolor
irradie un fraterno ambiente,
más desarrolle su mente
cultivando eterno amor.
