De la fiel naturaleza
son las aves resplandor
al irradiar su belleza
con su trino encantador.
Con su canto matinal
desbordante de alegría
dan la exacta sinfonía
para el ser espiritual.
Su alborozo es sin final
muy ajeno a la tristeza
y con fiel delicadeza
son cual sueño majestuoso,
el reflejo más hermoso
de la fiel naturaleza.
II
De los primeros albores
demuestran su algarabía
relucen en todo el día
un concierto de colores.
Por verdaderos primores
dan al alma su candor
y con todo su esplendor
alegran el gris ambiente,
pues de lo tierno existente
son las aves resplandor.
III
Cuando imágenes al viento
se elevan por el espacio
con aleteo despacio
a paisaje dan cimiento.
Son la brisa del talento
por su grácil sutileza
y con su frágil destreza
denotan su fiel prestancia,
hacen dulce toda estancia
al irradiar su belleza.
IV
Ajenos al sufrimiento
sin la cruel melancolía
denotan su algarabía
que se torna en suave aliento.
De la vida es complemento
por su mensaje de amor
pues con gorjeo mejor
irradian furor temprano,
le dan ritmo al ser humano
con su trino encantador.
V
Sus libertades por eso
mancillarlas no es humano
y respetarlas de plano
al ser fuente de embeleso.
Anularse todo exceso
bajo un ámbito solaz
con el afecto feraz
tengan ámbitos fragantes,
al dar conciertos radiantes
por ser ángeles de paz.



