AL JOSÉ CARLOS ETERNO

Ciento veinticuatro abriles
Que se dio inicio a su historia
Aun enciende los candiles
¡DESDE EL ALTAR DE LA GLORIA!

Nacido en tierras del sol
De la Moquegua querida
Y de niño consolida
Un luminoso crisol.
Muy seguro de su rol
De innovadores perfiles
Encandilando por miles
Hace protesta consciente,
y hoy se cumplen justamente
CIENTO VEINTICUATRO ABRILES.

II

Ni su larga enfermedad
Desplazaron su energía
Y con pujanza bravía
Proclamaba libertad.
Se auto educa de verdad
Leyendo sin vanagloria
Y no bajaba su euforia
Ante latidos extraños,
Y yo son más de cien años
QUE SE DIÓ INICIO A SU HISTORIA.

III

Fue del todo antagonista
De ese entonces, al gobierno
Y al no aceptar el infierno
se fue haciendo socialista.
Asumía tal conquista
Hastiado de tratos viles
De mandamases serviles
Sin honor en la avanzada,
Y hoy de celeste morada
AUN ENCIENDE LOS CANDILES.

El saber le surge innato
Sin académico estudio
Pero el libro fue preludio
Que lo forma literato.
Un político sensato
Ensayista de real noria
Periodista de memoria
Cual estrella en el paraje,
Y hoy dirige su mensaje
¡DESDE EL ALTAR DE LA GLORIA!

V

Ni el físico impedimento
Y escaso tiempo de vida
Cesó su fe desprendida
De forjar sutil talento.
Con sólido fundamento
Propuso un cambio total
Y denuncia todo mal
E emite fuerza al presente,
Que el AMAUTA no está ausente
EN TODA LUCHA SOCIAL.

VI

Su propuesta irradia acción
Y hay vigencia más que nunca
Si hay proyecto que se trunca
Sumido en la corrupción.
Se precisa proyección
Con justicia totalmente
Y fue idea conveniente
De un moqueguano pensante,
Que fue lo más importante
¡DEL FLORIDO SIGLO VEINTE!

 

 

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