¡UNA FELIZ NAVIDAD!

En la sala se levantaba un humilde y pequeño nacimiento, en la cual sobresalía solamente la imagen del niño Jesús, María y José, los pastores y nada más.

 

En eso se  aparece Bertha la dueña de casa, con ropa del diario, paseando en sus brazos a su menor hijo de dos meses de nacido, cuando tocan la puerta e ingresa su antigua compañera de estudio Rocío quien lucía super elegante.

BERTHA.- Pero Rocío, que gusto verte después de tiempo, a que se debe el milagro hija. Cuéntame, cuéntame, que ha sido de tu vida.

ROCIO. Hay hija, bueno no se por donde empezar, como tu sabes me, casé con un árabe que tiene sus  pozos de petróleo en su país y ahí estoy viviendo ya hace diez años y  como el negocio va todo bien, gozamos de todas las comodidades habidas y por haber. Piensa que paro recorriendo el mundo entero todo el año, en avión, en yates, ya te imaginas.

BERTHA,  Hay Rocío, quien como tu, es que vives otra realidad, pero a pesar de todo, yo tampoco no me quedo atrás, mi marido también tiene un pozo.

ROCIO. ¿De petróleo?

BERTHA, no de de agua y de ahí vende por baldes, es que en el barrio todavía no hay agua ni desagüe.

ROCIO, hay hija pero civilízate, cómo puedes vivir así, en pleno siglo XXI. (Hace un gesto de desagrado)

BERTHA, te comprendo, pero así es la suerte, espero que pronto cambie con la fe en Dios… ( Interrumpe)

ROCIO, Bueno allá tu que te resignas a tu suerte. Yo en cambio con un marido así, hace rato que lo hubiera botado a la calle  y me buscaba otro que me de todas las comodidades. ( lo dice enérgicamente)

BERTHA en eso si no coincidimos, en cosas del amor, es bien difícil opinar, es que así como es, dentro de todas sus limitaciones, yo lo quiero mucho y además es el padre de mi hijo. Y lo más importante es que con él ¿para qué tener perro?

ROCIO  ¡como es eso?

BERTHA,el saca la cabeza por la ventana y suficiente nadie se acerca a la casa a robar. Es que tienen  miedo que los muerda.

ROCIO, (sonríe) ¡Que graciosa! pero ese es tu problema si quieres vivir toda tu vida, tu te lo has buscado pero que conste que te estoy aconsejando para tu bien. Oye y a propósito (dirigiéndose al nacimiento como si fuera una cosa rara) y esto ¿qué cosa es?

BERTHA (muy sorprendida) cómo no te das cuenta, es mi nacimiento que lo he armado con mucho esfuerzo por la Navidad que  ya se avecina.

ROCIO, pero está bien caído, mejor no hubieras hecho nada. Sabes yo te voy  a regalar todo lo que falta para que esté bonito, tu sabes como te estimo y quiere verte feliz. (Rocío abraza a Bertha)

BERTHA ( un tanto melancólica)No te preocupes, no es para tanto, además, siempre he tenido como ejemplo la humildad de Jesús que a pesar  de ser una persona superior y bendita nació en un pesebre.

ROCIO, si pero hace fue hace  miles de años, ahora estamos en la época moderna, tu comprendes y no podemos seguir así esperanzados en la mala suerte.

BERTHA, Cambiando de tema y ¿adonde esta tu esposo millonario? Seguramente en una carpa en pleno desierto con su harén de odaliscas.

ROCIO, no hija, eso es fantasía, el está en una reunión de negocios con otros productores de petróleo en Arabia, después que acabe su labor, va a venir al Perú para que conozca mi familia, así que yo me he adelantado para alistar todo y brindarle lo mejor. Tú sabes que tiene que llevarse muy buena impresión.

BERTHA,  Por supuesto pero yo creo que lo mas importante es mostrase como uno es sin aparentar lo no es. Con la verdad se gana el cielo.

ROCIO, sabes una cosa, tu sigues igual que antes, con tus ideas antiguas,  con tu filosofía de barrio, ya tienes que cambiar, el mundo avanza a cien años luz por segundo y tu estas como en la época de la carreta. Piensa hijta, hay que tener más esquina, mas mundo (en eso entra de improviso el esposo de Bertha y se abrazan y se reciben con un amoroso beso en la mejilla)

BERTHA, sabes Arturo, estoy bien alegre porque ha llegado de visita una amiga de la infancia a la que quiero mucho, te presento a mi esposo (se dirige a Rocío y ambos se saludan)

ARTURO Cuanto gusto, Soy Arturo Quispe Quispe, que bien que haya venido a visitarnos y sobre todo para recordar el ayer  porque han crecido juntas, a mi realmente me da mucha satisfacción.

ROCIO. A mi también.

ARTURO. Chola, dame al bebe para alzarlo( empieza a hacerle caricias)

BERTHA. Trátalo con cuidado que todavía es bebe, tu te comportas con él como si ya caminase.

ARTURO  es que tiene que ser fuerte como su padre. Sabes he venido porque tengo sed ( Bertha le alcanza aun vaso de agua)

ARTURO,  Me disculpa amiga Rocío, me retiro porque tengo que seguir haciendo mi tarea, tú sabes que la construcción no puede parar. Chola prepara algo rico para almorzar juntos pero no como ayer que nadie quería comer, que hasta el perro se ha ido de la casa y se ha buscado una pensión. (todos ríen)

ROCIO, no se preocupe Arturo, todavía habrá otra oportunidad para conversar. Aún voy a estar en casa. No se incomode hasta luego. (Se quedan solos las dos señoras)

ROCIO. Así que el es tu esposo, hablando de verdad no es nada agraciado. Que feo gusto tienes. Te apuesto que llegó al día siguiente de la repartición de caras seguro y le dieron cualquiera, o lo que sobraba porque nadie lo quería.

BERTHA, hay hija no seas tan criticona, porque para mi es precioso, aparte es muy bueno, me adora y quiere a su hijo. Además él es así ahora que ya tiene sus años porque cuando era bebe como sería de bonito que lo alquilaba su mamá para los nacimientos.

ROCIO así y ¿que animal representaba?

BERTHA (Riéndose) No, ningún animal. A el lo buscaban para que sea Niño Jesús. Así le llegaba el día en plena noche buena.. Lo alquilaban una hora en uno, otra hora en otra casa hasta que amanecía porque no había en el barrio otro niño tan precioso como él

ROCIO y ahora que ya es adulto ¿todavía lo alquilas para los nacimientos?

BERTHA Si ROCIO (con bastante pena, muy triste dice )  pero solamente de camello

ROCIO, la verdad que no te creo, pero eso le pasa solamente a ti. En cambio si conoces a mi marido, te caes patas para arriba desmayada.(ROCIO  suspira profundamente y da la imagen de mujer enamorada)

BERTHA ¿qué, es mas horrible que mi marido?

ROCIO, no, Bertha, es un ángel

BERTHA, seguramente vuela con marihuana

ROCIO, Ni pensarlo, no parece de este mundo

BERTHA, de repente es marciano

ROCIO. Tiene ojos azules

BERTHA,  seguro que le has pegado en la cara

ROCIO su cabello es rubio

BERTHA  quizá come bastante zanahoria

ROCIO.  Tiene una piel suaveciiiiita (lo dice lentamente cerrando los ojos)

BERTHA ten cuidado no vaya a ser cosmetólogo ah.

ROCIO, no es bien hombre

BERTHA Lo mismo  dijo mi marido y la semana tuvo su primera vez y ha tenido que escribir parado una semana. Bueno en fin, ya no sigas, me has hablado tanto que lo imagino un metro sexual, uno fuera de serie, muy apuesto y como tu eres hermosa me imagino que algo de eso han heredado tus hijos (Rocío deja de lado toda la altanería y se pone muy triste y con voz tenue contesta)

ROCIO, Sabes Bertha no te había contado por la emoción, pero no tenemos niños (responde con voz entrecortada)

 BERTHA no te puedo creer, si  se te ve tan feliz. Es que  los hijos son la felicidad del hogar, dan alegría y sobre  todo, ya hay por quien luchar.

ROCIO si te entiendo pero, Dios me ha negado ese don de traer un hijo al mundo.

BERTHA que se va a ser, una vez mas entiendo que no hay nada completo en la vida, dentro de todas las grandezas que uno pueda tener, siempre hay algo que nos falta y es justamente lo que nos hace muy feliz. Pero ten fe, que Dios tarde pero no olvida y  estoy seguro que si se lo pides de corazón, él te va dar esa felicidad muy pronto.

ROCIO. Gracias Bertha, por eso he traído estos regalos para tu bebe y aquí hay más adornos para tu nacimiento, hay Reyes Magos, vaquitas, corderos, y muchas cosas que te van a ser útil. Más bien presentía que algo me faltaba, lo he pensado varias veces y no me acordaba, ahora que estoy en tu casa, recién se me viene a la memoria pero ya  es demasiado tarde.

BERTHA (muy inquieta) y ¿qué es lo que te habías olvidado?

ROCIO. No te he traído ningún camello  imagínate hija

BERTHA. No te preocupes que eso tengo en casa, qué más camello con mi marido,  si hasta parece real (en ese momento aparece Arturo todo sonriente). Se abrazan los tres y se dirigen al público y dicen en coro con voz fuerte:

¡FELIZ NAVIDAD!

 

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